miércoles, 27 de enero de 2010

Profecías escalofriantes sobre un mundo en peligro

El efecto Nostradamus, una serie de doce episodios que ahondará en las profecías más escalofriantes sobre un mundo en peligro, se estrenará mañana, a las 21, por la pantalla de la prestigiosa señal de televisión por cable History.Con repeticiones los jueves en el mismo horario, en la primera entrega El efecto Nostradamus presentará un episodio que llevará por nombre "¿El Tercer Anticristo?", el cual profundizará sobre una visión terrible que tuvo Nostradamus: la llegada de tres anticristos que azotarían a la humanidad. Los dos primeros parecen haber sido Napoleón Bonaparte y Adolf Hitler. Pero, si es que existe, ¿Quién será el tercero?...Luego llegará a History "El Armagedón de Da Vinci", un capítulo que intentará develar si Leonardo Da Vinci, uno de los más grandes artistas, fue un profeta ya que las claves ocultas en sus pinturas sugieren que tenía visiones de los desastres ecológicos que asolan a la Tierra.El Calendario Maya tiene una fecha de vencimiento: 21 de diciembre de 2012, día que otras culturas también señalan como el comienzo del fin. ¿Debemos estar preocupados? Sólo el tiempo descifrará ese enigma, por lo pronto en esta tercera entrega, llamada "¡Extinción 2012!", History se planteará si estas profecías son exactas e inevitables y si hay alguna manera de eludirlas o, al menos, posponer que se hagan realidad. "Hijo de Nostradamus", "El Juramento de sangre de Hitler", "El código del Apocalipsis", "El ejército de Satanás", "Los secretos de El Séptimo Sello", "Jeroglíficos del Juicio Final", "El Rapto y la Tribulación", "La Profecía Perdida de Fátima" y "Plan de Batalla Armagedón" serán las sucesivas entregas que exhibirá History.Michel de Nostredame, más conocido como Nostradamus, era un médico y astrólogo francés del siglo XVI cuyo nombre es y ha sido sinónimo de visiones apocalípticas del futuro cercano y lejano. Sus siniestros escritos parecen haber previsto con exactitud numerosos desastres naturales, plagas y guerras. Mientras muchos expertos lo descalifican, otros sostienen que el historial de “éxitos” de Michel de Nostredame es demasiado impresionante como para ignorarlo. A él se le ha dado el crédito de la predicción del reinado de Napoleón, el ascenso de Hitler, las dos guerras mundiales y el alunizaje del Apolo, entre otros sucesos.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Cuidar el planeta

La capital dinamarquesa, Copenhague, será la sede de una nueva cumbre mundial por el cuidado del medio ambiente y, especialmente, por el recalentamiento global que tanto daño está provocando en el descuidado planeta. Ese mismo que, todos dicen cuidar, pero que en cambio cuando deben entrar en acción, lo hacen en favor de los intereses económicos, que suelen prevalecer por sobre la preservación del hábitat humano, sin darse cuenta que, más temprano o más tarde, nadie quedará a salvo de la depredación que está siendo objeto la tierra.En esa primera quincena de diciembre, cuando se desarrolle esta nueva cumbre con la participación de representantes de 190 países, es muy poco factible que se alcance un acuerdo entre las potencias mundiales - que finalmente son las que definen las cuestiones, por sobre los reclamos del resto de países-, pues todos los indicios previos están encaminados en ese sentido. En la ocasión mencionada, deberá renovarse el Protocolo de Kioto, en el cual se acordó mucho y finalmente se cumplió muy poco, anticipándose que será extremadamente difícil que se alcance a concretar un Protocolo de Copenhague.
Especialistas que siguen de cerca esta clase de eventos, sostienen que a tan poco tiempo de la realización del evento, persisten las diferencias de criterios, a tal punto que aún se desconoce si asistirán los principales líderes mundiales o enviarán a sus ministros de Medio Ambiente, un indicio más que claro sobre las escasas chances de alcanzarse alguna clase de acuerdo. Lo que sí se advierte en cambio, es que los políticos se echan la culpa unos a otros.
Existen varias alternativas por definir, pues por un lado se tiene el incumplimiento de las grandes potencias, como los casos de Estados Unidos que es el mayor incumplidor China e India, que no han limitado la emisión de gases con efecto invernadero, lo cual produce las enormes grietas en la capa de ozono, provocando el recalentamiento sostenido de la corteza terrestre, con todas sus nefastas consecuencias, como el derretimiento de los dos casquetes polares, el aumento del nivel de las aguas con inundaciones reiteradas, la modificación del clima de grandes regiones que se han convertido en desérticas o están en camino irreversible de serlo.
Pero además, otra cuestión muy importante y a la cual todos se hacen los distraídos, es que nadie afronta la responsabilidad de aportar fondos para asistir a los países en desarrollo para que reconviertan sus industrias. En este caso, se necesitan como mínimo 100.000 millones de dólares anuales, que muy pocos están dispuestos a aportar, menos aún en las actuales circunstancias de crisis financiera de la cual aún se sienten sus duros efectos.
Las metas que se establecen en este tipo de cumbres, son siempre a largo plazo, por encima de lo que se necesitaría habida cuenta del vertiginoso ritmo de deterioro que está teniendo el planeta, pero ni aún así se cumplen, pues siempre que se llega a uno de esos plazos, vuelven a ampliarse y así sucesivamente, demostrando un nivel de irresponsabilidad tremendo.Cuando la fijación de límites en Kyoto se habló de 2012, pero ahora ya se tienen metas para 2020 en que deberían bajarse 6.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, además de otras 20 gigatoneladas para 2050, lo cual debería ratificarse en diciembre en Copenhague, pero ni aún así se tienen siquiera la mínima certeza que ello podría ser posible.
Hace muy poco estuvo en nuestro país el ex vicepresidente estaounidense Al Gore, quien desde su alejamiento de ese cargo se abocó a la lucha en favor de la preservación del medio ambiente, reclamando el compromiso de todos los países para respetar el estricto cumplimiento de la reducción de emisión de gases con efecto invernadero. Un punto clave para que el planeta pueda conservarse, aun cuando la mayor parte del deterioro causado a esta altura, sea ya irreversible.

lunes, 26 de octubre de 2009

El conocimiento del calentamiento global

La inminente realización de la Cumbre del Clima de la ONU en Copenhague, capital de Dinamarca, del 7 al 18 de Diciembre de 2009, de la cual surgirá el acuerdo que sustituya al Protocolo de Kyoto, es una buena oportunidad para colocarse al día en materia climática. Como una contribución a ese esfuerzo, sale de la imprenta la segunda edición del libro que titulamos “Grandes Retos de la Educación: El Recalentamiento Global de La Tierra”, que busca documentar al público lector sobre todo lo concerniente a la mas grande amenaza que se cierne sobre la Humanidad: el desequilibrio en el ciclo calórico del Planeta. Apuntamos en el texto que es necesario cambiar de enfoque internacional en torno a las estrategias científicas y educativas, que lejos de dispersar esfuerzos y auditorios, deben emprender iniciativas conjuntas para llegar a cada habitante del planeta y que éste adopte como consumidor individual de energía una conciencia sensible con respecto a la situación planteada. Igualmente enfatizamos la necesidad de que Estados Unidos y la China, las dos naciones más contaminantes del planeta, suscriban los acuerdos globales para generar una política efectiva de mitigación mundial del problema. Europa, más consciente de su maduro papel tutelar como el albacea de los valores culturales de la Humanidad, ha generado una iniciativa conjunta que le ha permitido cumplir como comunidad frente al mundo, reduciendo las emisiones de carbono a la atmósfera en el viejo continente.
Al propio tiempo, ya enfocando nuestra mirada en latinoamerica, es necesario que como continente asumamos una acción conjunta que nos permita plantearnos como región la generación y ejecución de políticas contribuyentes con la progresiva superación del problema.Tenemos la gran oportunidad como colectivo de unir iniciativas en torno a un modelo de desarrollo sustentable que no explote hasta su exterminación los recursos naturales de la región.Antes bien , tenemos la posibilidad y hasta el deber, de sumar nuestras voces sin distingos de ideologías, credos ni creencias, en una acción resonante que permita convertirnos en los mas firmes voceros de la naturaleza que hemos de resguardar.
Efectivamente, en la III Reunión Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) celebrada el 10 de Agosto de 2009 en la ciudad de Quito, Ecuador, se declara en el cuarto punto de la Resolución final del evento, que “Corresponde enfrentar los desafíos que impone el calentamiento global y sus efectos en el clima del mundo, dentro del ámbito conceptual y procesal establecido por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto, poniendo de relieve el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y las respectivas capacidades nacionales”. Agrega la UNASUR: “De cara a la Cumbre de Copenhague, debemos esforzarnos para que la crisis económica y financiera no constituya una excusa para desatender este imperativo, para que el nuevo régimen de mitigación sea efectivo, justo y equitativo, comprenda metas más ambiciosas de reducción de emisiones y refleje las distintas responsabilidades de los países industrializados y en desarrollo, así como sus diferentes niveles socioeconómicos”.
De esta manera, Suramérica adopta una posición oficial ante el grave problema.
Lo pertinente ahora, sería pasar de la fase descriptiva del estudio, a la colocación de los sensores de impacto, en particular en las regiones costeras de todo el continente, para abordar una evaluación contínua del cambio climático y hacer posible su mitigación, a través de la puesta en practica de políticas orientadas a ese propósito cuya efectividad puede medirse a través de la instrumentación referida.
En Centroamérica, una región más vulnerable y deprimida, las consecuencias del calentamiento global ya se están midiendo en costosas consecuencias.Por ejemplo, Uno de los eventos climáticos de mayor impacto en Guatemala es el Fenómeno de El Niño, con importantes implicaciones en el clima, que se ha reflejado en la variación de los regímenes de lluvia. Bajo eventos severos se ha registrado una disminución importante en los acumulados de lluvia el inicio de la época lluviosa, con implicaciones en menor disponibilidad de agua, incendios, etc.
La sequía, las lluvias y las heladas, que han afectado en lo que va de 2009 a Guatemala, han causado millonarias pérdidas en los cultivos agrícolas en al menos 15 departamentos de ese país.
El fenómeno se ha asociado a la mayor incidencia de frentes fríos y aumento del número de huracanes en el Pacífico.
Estas condiciones atmosféricas causan inundaciones importantes en las cuencas de los ríos, principalmente los correspondientes a la Vertiente del Pacífico, las cuales se ven agravadas por la alta vulnerabilidad de muchas zonas pobladas establecidas en áreas de alto riesgo como márgenes de rios y laderas propensas a deslizamientos.
Los efectos del cambio climático, continuarán afectando severamente el territorio guatemalteco.Ha comenzado una larga etapa sin lluvias que se ha iniciado en este Octubre de 2009 y que podría concluir en julio de 2010.
Según el Ministerio de Agricultura y Alimentación (MAGA), un total de 16.715 familias han resultado afectadas por los cambios climáticos en Guatemala.
Los tres fenómenos naturales que se han registrado desde abril pasado, han dejado pérdidas en la agricultura por unos 38,8 millones de quetzales (4,7 millones de dólares).Inicialmente, la prolongada sequía afectó cultivos de fríjol y maíz en ocho departamentos de la afectada nación centroamericana, donde la mitad de su población infantil sufre de desnutrición con consecuencias irreversibles para el aprendizaje.
Los efectos del cambio climático son desvastadores.
En la actualidad las capacidades autoreguladoras de la atmósfera están siendo llevadas a sus límites y según muchos especialistas ya han sido sobrepasadas. Las soluciones a los problemas del adelgazamiento de la capa de Ozono, al calentamiento global y a las alteraciones climáticas devastadoras, no son cuestión de años, ni siquiera décadas.
Dentro de los efectos de los cambios climáticos especialmente para la región del Caribe donde se encuentra Venezuela podemos señalar los huracanes, las marejadas, la alteración de las estaciones climáticas y en especial el efecto del “niño” y la “niña” que involucra sequías prolongadas o fuertes inundaciones por una concentración de lluvias excepcionales, terremotos, deslaves , derrumbes e incendios.
En los años venideros, 250 millones de personas podrían ser refugiados ambientales a consecuencia del cambio climático, debido a las afectaciones que ya resienten las poblaciones, las cuales se manifiestan en sequías, inundaciones y falta de alimentos. Habrá una devastación de nuestra biodiversidad tropical y millones de personas correrán peligro de desaparecer.
El presidente de Francia, a la vista de estos datos, ha dicho con acierto: «ha llegado la hora de una revolución en el verdadero sentido de la palabra: una revolución de las conciencias, de la economía y de la acción política».
Para realizar ese esfuerzo global al que nos invita Copenhague 2009, es necesario el conocimiento general de la población y de los organismos competentes del peligro que enfrentamos y de las acciones que podemos emprender para vencerlo.
La segunda edición de “Grandes Retos de la Educación: El Recalentamiento Global de La Tierra “ es nuestro grano de arena para comprenderlo de manera sencilla y accesible a todos, y así valorar la importancia de la acción climática individual , generando una gran respuesta colectiva para salvar al Planeta.

martes, 20 de octubre de 2009

Azul profundo

Los océanos del planeta se encuentran terriblemente amenazados por la actividad humana. Noventa por ciento de los grandes peces, como los tiburones, han desparecido.

Vamos a bucear”. Con esas palabras, la famosa oceanógrafa Sylvia Earle inició el pasado 26 de agosto el Foro Verde abc* 2009. El evento, que se llevó a cabo en el hotel Mandarin Oriental de Miami, fue organizado por la Iniciativa Planeta del American Business Council (abc*), en asociación con la National Geographic Society, Oceana, la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami (RSMAS), el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC) y la ciudad de Miami, y congregó a importantes líderes de todo el hemisferio para discutir asuntos relativos a la sostenibilidad de los océanos. Sylvia Earle hizo las veces de presidenta honoraria y conferencista principal, y le inyectó al evento su pasión y experiencia sin igual.
Se asume con frecuencia, de manera errada, que el conocimiento humano abarca todo lo que hay en el planeta. Pero en lo referente a los océanos todavía queda mucho por aprender.
Cerca de 95% de los océanos siguen siendo, hoy por hoy, terreno inexplorado, como lo señaló el oceanógrafo David Gallo en una charla cautivante que dejó embelesados a los asistentes con intrigantes imágenes de la vida animal en las profundidades. Gallo señaló que hace muy poco se ha descubierto que las zonas más profundas del océano tienen una biodiversidad mayor aun que la de los bosques tropicales.
Lo que sí se sabe con seguridad es que la actividad humana está destruyendo los océanos. El exceso de pesca ha arrasado con cerca de 90% de los grandes peces (tiburón, atún, pez espada). Cada año se pesca más y los peces que se atrapan cada vez son más pequeños. Enric Sala, oceanógrafo de la National Geographic, indicó que el exceso de pesca no es solo un tema de índole ambiental, sino económico: “considerando tan solo cuatro especies el róbalo, el lenguado, la anchoa y la palometa se estima que Estados Unidos podría haber generado a perpetuidad [con una pesca racional] ingresos por US$570 millones por año. Esto es, un total aproximado de US$ 2.850 millones en cinco años. No cabe duda de que habríamos podido disfrutar de este ingreso, en especial en la actual recesión”.
El panel puso énfasis en la importancia de cambiar los hábitos alimenticios de la población hacia especies que permitan una forma de cultivo sostenible.
Según Sylvia Earle, por cada kilo de pescado que ingresa al mercado hoy en día, se pierden entre 5 y 50 kilos de peces atrapados por accidente en las redes.
Los alcances del consumismo en la cultura de Estados Unidos y su impacto en la contaminación del planeta fueron el tema central de la charla del fotógrafo Chris Jordan. Con sus fotografías de desechos, Jordan logra captar la escala estadística del consumo en imágenes que resultan sumamente impactantes para los espectadores. Uno de los resultados más dramáticos de ese consumismo es el llamado Gran Parche de Basura del Pacífico, una isla de plástico que flota en la mitad del Pacífico norte. Algunos expertos sostienen que la misma abarca un área igual o superior a la del estado de Texas, equivalente a la mitad del territorio peruano.
Según Terry García, vicepresidente ejecutivo de Mission Programs de la National Geographic Society, “estamos tomando del océano todo cuanto queremos, y depositando en él todo cuanto no deseamos, y lo estamos envenenando.
Cada nueve meses contaminamos el océano con el equivalente al derrame de petróleo de un Exxon Valdez. En realidad, lo que estamos haciendo es cambiar la composición química del océano”.
Los océanos constituyen 75% de la superficie de la Tierra y sin embargo ha sido imposible lograr la aprobación de normas que los protejan.
Según David Leston, economista de la Universidad de Miami: “Estamos invirtiendo en los océanos cifras muy inferiores a aquellas que el océano mismo nos está brindando. No estamos haciendo un buen trabajo en la protección de los océanos. Afortunadamente existen unas pocas personas que están tratando de mejorar la situación”.
Él mismo ha participado en varias audiencias del Congreso estadounidense sobre el tema, porque piensa que los políticos deben ser motivados por sus constituyentes. A los participantes en el Foro Verde abc* 2009 se les motivó para que con su firma respaldaran cartas dirigidas a sus políticos locales, presionándolos para que colaboren en la preservación de los océanos.
El sentimiento general después del Foro Verde abc* 2009 es que si bien existe un grupo de individuos y organizaciones que están trabajando duro para salvar los océanos, todavía no se está haciendo lo suficiente. Y la razón de ello es que la gravedad de la situación no ha sido comprendida por la población en general. Si del foro se pudiera extraer una conclusión, sería que la situación es grave y es necesario hacer algo ya. Según Sylvia Earle, “debemos estabilizar, de alguna manera, nuestra conexión con la naturaleza, para que en 50 años, 500 años, 5.000 años, todavía exista un sistema natural y un respeto por lo que este hace para sostenernos”.
Al promover esta conferencia, Emilio Azcárraga de Televisa, Guillermo Romo del Grupo Mega, César Alierta de Telefónica S.A., Juan Carlos Eserski de Telecorporación Salvadoreña y Angélica Fuentes y Jorge Vergara de Omniilife (todos ellos miembros fundadores de abc*) se han convertido en embajadores de los océanos en sus respectivas comunidades.
En sus palabras de clausura del foro, Jean Michel Cousteau, el famoso explorador marino, hijo del legendario Jacques Cousteau, hizo un llamado para que busquemos una manera nueva de pensar acerca de nuestros océanos: “Así como existe un Movimiento Verde, necesitamos de una revolución azul”. Y en el Foro no quedó ninguna duda de ello.

jueves, 8 de octubre de 2009

ARIAS: “PARA SALVAR EL MUNDO SE REQUIERE UN PEQUEÑO PORCENTAJE DEL GASTO MILITAR”

“Salvar el planeta será más barato que aniquilarlo y preservar la vida”, este fue el mensaje que esta mañana el presidente Óscar Arias brindó este martes durante la Cumbre de Cambio Climático, en la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.
“No he venido aquí a señalar culpables. Espero, que las naciones que más han contribuido a crear este estado de cosas, y que más provecho han derivado de un desarrollo insostenible, tengan también la hidalguía de ser hoy las más dispuestas a enmendar el rumbo y prestar una mano solidaria”, expresó el presidente Arias desde la ONU.
Según el presidente Arias, solucionar el problema del calentamiento global y preservar la vida, costaría sólo una fracción de lo que cada año destinamos a la empresa de la muerte. Con apenas un porcentaje de los $13 millones que, como mínimo, se destinarán al gasto militar en los próximos 10 años, se podría cubrir la totalidad del costo de estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo.
“De nada servirá contar con submarinos nucleares cuando el océano sea una pila ardiente, con helicópteros artillados cuando el cielo sea una nube negra, o con mísiles que no tendrán en la mira más que cucarachas en el desierto”, expresó el presidente Óscar Arias desde Nueva York.

viernes, 2 de octubre de 2009

Una especie en peligro de extinción

e habría gustado hablar hoy del extraordinario concierto Paz sin Fronteras”, celebrado en la Plaza de la Revolución “José Martí” hace 24 horas, pero la porfiada realidad me obliga a escribir sobre un peligro que amenaza no solo la paz, sino también la supervivencia de nuestra especie.
La Organización de Naciones Unidas, cuya tarea es velar por la paz, la seguridad y los derechos de casi 200 Estados, que allí representan a más de 6 mil 500 millones de habitantes del planeta, iniciará los debates de su Asamblea General con la participación de los Jefes de Estado el próximo miércoles. Esta vez, dada la importancia excepcional del tema, dedicará el martes 22 de septiembre a una Sesión de Alto Nivel sobre el Cambio Climático, como preparación para la Conferencia de Copenhague, Dinamarca, entre el 7 y el 18 de diciembre del presente año.
En la Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente convocada por la ONU en Río de Janeiro, afirmé como jefe entonces del Estado cubano: “Una especie está en peligro de extinción: el hombre”. Cuando pronuncié y fundamenté aquellas palabras, recibidas y aplaudidas por los jefes de Estado allí presentes -incluido el Presidente de Estados Unidos, un Bush menos tenebroso que su hijo George W.-, éstos creían disponer todavía de varios siglos para enfrentar el problema. Yo mismo no lo veía en fecha tan cercana como 60 u 80 años.
Hoy se trata de un peligro realmente inminente y sus efectos son ya visibles. Me limitaré solo a unos pocos detalles, que serán ampliamente abordados en Nueva York por nuestro Ministro de Relaciones Exteriores que allí intervendrá en nombre de Cuba.
La temperatura promedio ha crecido 0,8 grados centígrados desde 1980, según el Instituto de Estudios Espaciales de la NASA. Las últimas dos décadas del siglo XX fueron las más calurosas en cientos de años. Las temperaturas en Alaska, el Oeste canadiense y el Este de Rusia han subido a un ritmo que duplica el promedio mundial. El hielo del Ártico está desapareciendo rápidamente y la región puede experimentar su primer verano completamente libre de hielo tan pronto como en el año 2040. Los efectos son visibles en las masas de hielo de más de dos kilómetros de altura que se derriten en Groenlandia, los glaciares de Suramérica, desde Ecuador hasta el Cabo de Hornos, fuentes fundamentales de agua, y la gigantesca capa de hielo que cubre la extensa zona Antártida.
Las actuales concentraciones de dióxido de carbono han alcanzado el equivalente a 380 partes por millón, cifra que supera el rango natural de los últimos 650 mil años. El calentamiento está afectando ya los sistemas naturales de todo el mundo. Si esto ocurriera sería devastador para todos los pueblos.
Los científicos han descubierto que hace no menos de 3 mil millones de años surgieron las primeras formas de vida elemental en el planeta Tierra. Desde entonces las mismas evolucionaron continuamente hacia formas superiores y complejas en virtud de leyes biológicas inexorables. Nuestra actual especie, el Homo sapiens, apenas cuenta con 150 mil años de existencia, una insignificante fracción de tiempo desde que surgió la vida. Aunque los griegos, cientos de años antes de nuestra era, poseían ya determinados conocimientos astronómicos, hace solo algo más de 500 años, después de un largo período de oscuridad medieval, el hombre llegó a conocer que la Tierra era redonda y no plana. Un almirante audaz de origen genovés y sólidos conocimientos se propuso navegar hacia el Este en busca de la India, en vez de bordear por el Sur de África. Comenzaba la colonización europea de este hemisferio y el resto del planeta.
La especie humana pudo medir con bastante precisión la vuelta de la Tierra cada 24 horas y su movimiento de traslación alrededor de la enorme masa incandescente del Sol, cada 365 días aproximadamente. Estas y otras singulares circunstancias estaban asociadas a la existencia y la vida de todas las especies que existían entonces.
Desde la antigüedad, los filósofos y pensadores más avanzados han buscado la justicia social. A pesar de eso la esclavitud física duró legalmente todavía hasta hace129 años, en que se decretó la abolición de la esclavitud en la colonia española de Cuba.
Desde mi punto de vista la Teoría de la Evolución, expuesta por Darwin en su libro “El origen de las especies”, ha sido uno de los dos descubrimientos de la ciencia más importantes. Algunos vieron en ella un antagonismo con las creencias religiosas; ningún científico, sin embargo, hoy la niega, y muchos de ellos, que profesan sinceras creencias religiosas, ven en la evolución la expresión de la voluntad divina.
El otro aporte decisivo fue el de la Teoría General de la Relatividad de Albert Einstein, expuesta en 1915, fuente de muchas investigaciones posteriores a la muerte del autor en abril de 1955. Pocas personas han influido tanto en el destino del mundo como él. Einstein persuadió a Roosevelt de iniciar las investigaciones para producir la bomba atómica por temor a que esta fuese desarrollada por los nazis. Cuando Truman las hizo estallar sobre las ciudades civiles indefensas de Hiroshima y Nagasaki, de tal manera le impactó el hecho que se convirtió en un pacifista convencido. Hoy Estados Unidos posee miles de armas nucleares más potentes que aquellas, las cuales podrían exterminar varias veces la población del mundo. Son a su vez, los mayores productores y exportadores de todo tipo de armas.
El ritmo acelerado de las investigaciones científicas en todos los campos de la producción material y los servicios, bajo el orden económico impuesto al mundo después de la Segunda Guerra Mundial, ha conducido a la humanidad a una situación insostenible.
Nuestro deber es exigir la verdad. La población de todos los países tiene derecho a conocer los factores que originan el cambio climático y cuáles son las posibilidades actuales de la ciencia para revertir la tendencia, si aún se dispone realmente de ellas.
El pueblo cubano, especialmente su magnífica juventud, demostró ayer que aún en medio de un brutal bloqueo económico es posible vencer obstáculos inimaginables.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Nueve líneas rojas para salvar el planeta

La expansión del hombre en la Tierra no tiene límite, pero debería tener nueve. Un grupo internacional de científicos alerta hoy en Nature de que, si la humanidad quiere seguir habitando un planeta estable, debe cumplir un contrato con nueve líneas rojas que son fundamentales para conservar la Tierra. “Este mensaje debería tener implicaciones profundas en futuras negociaciones sobre cambio climático”, explica a Público Johan Rockström, investigador de la Universidad de Estocolmo (Suecia). Junto a un nutrido grupo de expertos medioambientales de tres continentes, Rockström señala que tres de estos límites ya se han cruzado: las emisiones de CO2, la extinción de especies y el equilibrio del ciclo del nitrógeno. Otros cuatro están a punto de caer, y afectan al uso de agua dulce, la acidificación de los océanos, la deforestación y la sobreproducción de fósforo. Junto a estos procesos, también es preciso contener los vertidos químicos al medio ambiente y los daños a la capa de ozono.
Los nueve puntos ponen las bases de un nuevo pacto con el planeta para que este mantenga las características que ha tenido durante los últimos 10.000 años. “No necesitamos un pacto global sobre cambio climático, sino sobre desarrollo sostenible”, detalla Rockström.
El nobel Paul Crutzen, uno de los firmantes del artículo, acuñó en 2000 el término Antropoceno para explicar que la actividad humana en la Tierra ha inaugurado una nueva era geológica en la que los procesos que gobiernan el planeta ya no están controlados por la naturaleza, sino por el hombre. El Antropoceno vendría a sustituir al Holoceno, un periodo de estabilidad ambiental que ha permitido al hombre nacer, multiplicarse y crear civilizaciones durante milenios.
El uso de combustibles fósiles desde la Revolución Industrial y la expansión de la agricultura a gran escala amenazan ese equilibrio que ha hecho posible la vida. Esto puede traer consecuencias catastróficas para algunas partes del mundo, alertan los expertos. Para evitarlo, han identificado nueve áreas y han fijado límites exactos para siete de ellas.
El problema, dicen, debe ser abordado de forma global. “No nos podemos permitir el lujo de concentrar los esfuerzos en sólo uno de estos límites”, dice Rockström. Pero las líneas rojas ya han recibido algunas críticas. En las mismas páginas de Nature varios expertos comentan la propuesta y, mientras algunos saludan la idea, otros alertan de que puede ocasionar más degradación medioambiental, pues fomentan la idea de que no es necesario actuar hasta que se cruza el límite.

1. Emisiones de C02 desbocadasLas emisiones de CO2 deben reducirse a 350 partes por millón si no se quiere llegar a un punto de no retorno
El aumento de las emisiones de CO2 es uno de los límites que ya se han transgredido. Las emisiones actuales son de 387 partes por millón (ppm), mientras que antes de la Revolución Industrial eran de 280 ppm. Los expertos proponen un límite de 350 ppm.
Este límite permitiría asumir el margen de error de los actuales modelos climáticos, cuyas estimaciones de ascenso de las temperaturas en función de las emisiones podrían ser hasta dos grados menores que en la realidad. También permitirían conservar las dos placas polares y detener el retroceso del hielo en el Ártico y en la Antártida.
En un comentario al artículo de Rockström, el físico de la Universidad de Oxford Myles Allen señala que fijar un límite de 350 ppm evita el verdadero problema: el ascenso de las temperaturas a 2º sobre el nivel preindustrial.

2. Aumenta la extinción de especiesLa desaparición de seres vivos es entre 100 y 1.000 veces superior a la que existía antes de la Revolución Industrial
El número de especies extinguidas desde la llegada del hombre a la Tierra no tiene precedente desde la última extinción en masa. Antes de la Revolución Industrial, desaparecía, como máximo, una especie de cada 1.000 al año. En la actualidad, el ritmo al que se están extinguiendo las especies es entre 100 y 1.000 veces mayor al que podría considerarse natural, según el estudio. El ser humano es el principal culpable. Los expertos han fijado un límite de 10 especies por cada 1.000 cada año.
La pérdida de especies puede afectar al equilibrio global del planeta, destacan los expertos. Señalan que la reducción hace más vulnerables los ecosistemas en los que viven a otros cambios ambientales potenciados por el hombre. Se espera que este siglo el 30% de los mamíferos, aves y anfibios estén amenazados de extinción.

3. El ciclo de nitrógeno está desfasadoEl hombre fija más nitrógeno que la Tierra, lo que aumenta el calentamiento y la contaminación de acuíferos y océanos
La agricultura extensiva depende de los fertilizantes que provienen del nitrógeno. Estos productos han hecho posible grandes mejoras en el rendimiento del campo y la producción agrícola, pero también presentan un importante peligro ambiental.
El nitrógeno es el elemento más abundante en el planeta y pasa de estado gaseoso en la atmósfera a estados sólidos en el suelo. El hombre ha aprovechado esta abundancia de nitrógeno para imitar ese proceso y generar derivados para fertilizar los campos. Como resultado se producen unos 120 millones de toneladas más de nitrógeno sólido, lo que supera la producción natural de la Tierra. Gran parte de los derivados del nitrógeno acaban contaminando acuíferos y produciendo gases que potencian el cambio climático. Los expertos proponen reducir la producción de nitrógeno un 75%.

4. Océanos demasiado ácidosLas aguas de los océanos se están haciendo más ácidas debido al exceso de CO2, que amenaza a corales y moluscos
El exceso de CO2 que produce el hombre no sólo potencia el calentamiento, sino también un proceso paralelo que hace las aguas del océano más ácidas. Este fenómeno afecta directamente a multitud de especies que son muy sensibles a los cambios del pH, especialmente el coral y los moluscos que cubren su cuerpo con conchas. El aumento de la acidez de los océanos limita la capacidad de estos organismos de generar los resistentes productos que componen sus conchas, que son esenciales para su supervivencia. Esto tendría a su vez un impacto en el resto de especies que aún se desconoce, señalan los expertos. Proponen tomar como medida la abundancia en el agua de aragonita, uno de los compuestos en las conchas de los moluscos cuya saturación en el océano viene bajando desde tiempos preindustriales. Señalan un límite de saturación de 2,75. El actual es 2,90.

5. Una sed de agua dulce insaciableEl ser humano requiere 2.600 kilómetros cúbicos de agua cada año. El umbral de riesgo se sitúa en 4.000 km3
El ciclo que sigue el agua dulce en el planeta ha entrado en una nueva era: el Antropoceno. La injerencia del ser humano en el curso natural de la Tierra es tal que ya es el principal responsable del flujo de los ríos. Se estima que el 25% de las cuencas fluviales del mundo se seca antes de llegar a los océanos, a causa de la voracidad humana, de la descontrolada utilización del agua dulce. A juicio del grupo de científicos, la amenaza que se cierne sobre la humanidad por el “deterioro” de los recursos globales de agua es triple: la pérdida de la humedad del suelo, a causa de la deforestación; el desplazamiento de las escorrentías y el impacto en el volumen de precipitaciones.
Según los expertos, la línea roja en el consumo de agua dulce se sitúa en los 4.000 kilómetros cúbicos al año. Actualmente, alcanza los 2.600 y va en aumento.

6. Cambios en la utilización de la tierraLas tierras destinadas a la agricultura no deberían superar el 15% del total, y esa cifra está hoy cercana al 12%
La expansión de los cultivos también amenaza la sostenibilidad a largo plazo. La conversión de bosques y otros ecosistemas en tierras agrícolas se ha producido a un ritmo medio del 0,8% cada año en los últimos 40-50 años. Los científicos proponen que no más del 15% de la superficie de la Tierra –excluyendo los polos– se convierta en tierras de cultivo, y alertan de que, en este momento, la cifra ronda el 12%.
El estudio apunta que los sistemas agrícolas que mejor imitan los procesos naturales podrían permitir una ampliación de este límite, aunque otros factores deberían controlarse. La degradación de la tierra, la pérdida de agua de riego, la competencia con el suelo urbano o la producción de biocombustibles son algunos de ellos. Reservar las tierras más productivas para la agricultura es una de sus principales recomendaciones.

7. El fósforo y la catástrofe en los maresEl abuso de fertilizantes en la agricultura ha provocado una sobredosis de fósforo en el mar que amenaza la vida oceánica
La humanidad está cerca de cruzar un umbral peligroso. Cada año, alrededor de nueve millones de toneladas de fósforo, procedentes sobre todo de los fertilizantes agrícolas, pero también de productos domésticos como la pasta de dientes, acaban en el océano. Si esta cantidad supera los 11 millones de toneladas se producirá una extinción masiva de la vida marina, como ya ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia.
Este fenómeno, conocido como “evento anóxico oceánico”, se desencadena por el agotamiento del oxígeno en el agua marina a consecuencia de la sobredosis de fósforo. Los umbrales que provocarían la catástrofe ya se han superado en algunos estuarios y sistemas de agua dulce, pero los científicos creen que, si se mantienen los flujos de fósforo actuales, el riesgo se evitará durante el próximo milenio.

8. Reducción de la capa de ozonoEl agujero en la capa de ozono sigue existiendo, por lo que se fija un límite para garantizar la recuperación
El agujero en la capa de ozono sobre la Antártida éxistirá aún varias décadas, al igual que su concentración en el Ártico. Los autores alaban la efectividad del Protocolo de Montreal, en el que la mayoría de países del mundo fijaron una estrategia común. El pacto ha permitido que la concentración de los productos químicos que destruyen el ozono en la atmósfera haya disminuido casi un 10%. Sin embargo, la capa de ozono tarda mucho en recuperarse, por lo que los expertos proponen un límite global a la disminución de ozono de 276 unidades Dobson –una medida del ozono–. El nivel actual es de 283 y el preindustrial era de 290.
El nobel Mario Molina, que fue premiado por su trabajo sobre la capa de ozono, comenta en Nature que este límite es aceptable, pero que cruzarlo no ocasionaría un cambio irreversible.

9. Los aerosoles se duplicanLos autores no han fijado las umbrales para la contaminación ni la cantidad de partículas en suspensión
Producto de la actividad humana desde el comienzo de la era industrial, la concentración atmosférica de aerosoles se ha duplicado. Numerosos estudios vinculan la acumulación de partículas en suspensión con cambios en el clima, ya que reflejan la radiación solar incidente, así como con la formación de nubes, lo que afecta a los ciclos de precipitaciones. Además, los aerosoles afectan directamente a la salud de las personas. Sin embargo, la compleja naturaleza de las distintas partículas dificulta el establecimiento de un único valor límite.
Algo similar ocurre con la contaminación química. En la actualidad hay cerca de 100.000 compuestos, cada uno con su particular grado de toxicidad. Su efecto acumulado es claro:afecta a la salud de los ecosistemas y altera los ciclos naturales.